El agua garantiza el buen funcionamiento de nuestro organismo, pero algunas funciones corporales como respirar, orinar o sudar provocan pérdidas de agua que deben reponerse diariamente.
En condiciones normales, el cuerpo debe reponer unos 2 litros de agua diarios.
Cuando el cuerpo pierde
más agua de la que ingiere, es decir, cuando el balance hídrico es
negativo, nos deshidratamos.
Esta deshidratación puede ir acompañada, o no, de alteraciones en el balance de sales minerales o de electrolitos del cuerpo, especialmente de sodio y potasio.
Esta deshidratación puede ir acompañada, o no, de alteraciones en el balance de sales minerales o de electrolitos del cuerpo, especialmente de sodio y potasio.
En las actividades en montaña el riesgo de deshidratarse es bastante elevado, debido a una serie de factores que hacen que sea difícil mantener el EQUILIBRIO HÍDRICO de nuestro cuerpo:
Más sobre: altitud - frío - calor
¿CÓMO SABER CUÁL ES NUESTRO GRADO DE DESHIDRATACIÓN?
Existen muchas formas, pero la más práctica es a través de la observación del color de nuestra orina.
Como se advierte al final de la tabla, puede haber otros motivos para que nuestra orina tenga un color anormal.
Acude a tu médico, a no ser que hayas comido Lactarius deliciosus...

La siguiente tabla refleja los riesgos y efectos adversos que tiene la falta de agua.
¿CÓMO SABER CUÁL ES NUESTRO GRADO DE DESHIDRATACIÓN?
Existen muchas formas, pero la más práctica es a través de la observación del color de nuestra orina.
Como se advierte al final de la tabla, puede haber otros motivos para que nuestra orina tenga un color anormal.
Acude a tu médico, a no ser que hayas comido Lactarius deliciosus...

La sed es una señal fisiológica que estimula la ingesta de agua (provocando una mayor sensación de tener que beber) y que disminuye la pérdida de agua a través de los riñones.
Sobre la idoneidad de la sensación de sed como señal indicativa de la existencia de deshidratación, existe una gran controversia entre los expertos en el tema. Algunos dicen que debe ser un mecanismo que regule la ingesta, otros dicen que no, que la deshidratación no siempre está ligada a la sensación de la sed y que, por lo tanto, la ingesta debe regularse al margen de la sensación de la sed. De momento parece que no se ponen de acuerdo.
Sobre la idoneidad de la sensación de sed como señal indicativa de la existencia de deshidratación, existe una gran controversia entre los expertos en el tema. Algunos dicen que debe ser un mecanismo que regule la ingesta, otros dicen que no, que la deshidratación no siempre está ligada a la sensación de la sed y que, por lo tanto, la ingesta debe regularse al margen de la sensación de la sed. De momento parece que no se ponen de acuerdo.
Lo que sí parece claro es que, con la edad, el cuerpo pierde la capacidad de responder con sensación de sed a un déficit hídrico, lo que aumenta el riesgo de deshidratación. Por tanto, para estar convenientemente hidratadas, las personas mayores deben prever las demandas del cuerpo y no esperar siempre a tener sed para beber.
EN MONTAÑA:
- NO ESPERES A QUEDARTE SIN AGUA PARA BUSCARLA.
- SI NO HAS BEBIDO HACE MÁS DE UNA HORA, BEBE, AUNQUE NO TENGAS SED.
- NO TE OLVIDES DE AÑADIR ELECTROLITOS AL AGUA SI ESTAS SUDANDO MUCHO DURANTE TU EXCURSIÓN.
Comentarios